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 Santiago bien vale esta visita - XXV Festival del Caribe, dedicado al pueblo venezolano 



José Millet    milletjb2004@yahoo.com


Escritor y antropólogo cubano, fundador del Festival y de la Casa del Caribe y jefe de redacción de www.caribenet.info





(vease también    XXV Festival del Caribe - convocatoria)



Los fundadores de la Casa del Caribe que lo organiza, en el presente año arribamos al cuarto de siglo de realización ininterrumpida del Festival del Caribe, espacio ofrecido por el pueblo de la ciudad de Santiago de Cuba a los demás pueblos de la región para que muestren, con la libertad y espontaneidad que lo caracterizan, las expresiones de sus tradiciones más auténticas y de las artes de la creación en todos los ordenes: de la literatura en lo que respecta a la poesía y a la oralidad; la música, las artes escénicas, las artes plásticas, la danza y los bailes, así como los contenidos y formas de la espiritualidad en sus diversos alcances del alma popular. Las calles, los parques y cuanto escenario pueda imaginarse que exista o se improvise en los barrios de la sede anfitriona son tomados por artistas de toda Cuba para ofrecer a un publico ansioso dichas expresiones.

Visitar este ciudad legendaria, primera capital de la Isla donde vivió y desde partió Hernán Cortés a la conquista de México, es ya un acontecimiento. La segunda en importancia del país en lo socio-económico, atesora un fondo insondable de espiritualidad y riquezas en este mismo orden de la vida social que la convierten en un sitio obligado de referencia nacional e internacional cuando queremos adentrarnos en la comprensión de la historia y la especificidad de ese que hemos definido el ser caribeño, que no es otro que una identidad forjada a los largo de varios siglos y compartida por los pueblos que habitan la región. Visualizar la participación de las agrupaciones multicentenarias y las famosos comparsas congas en sus nichos naturales que son los barrios, ya es un hecho que se lleva el visitante de los mas de treinta países que cada año acuden a esta magna cita internacional.

Si a ello añadimos la posibilidad de escuchar el son montuno, la trova tradicional (recordar a Compay Segundo, por ejemplo) y el canto de afamados cultores ganadores de reconocimientos internacionales, entre los que se encuentran Eliades Ochoa y su Cuarteto Patria ganador del Granmy, de escucharlo en la casa donde esas manifestaciones vieron la luz a la historia de la humanidad, se contara con un valor añadido en el que hay que tomar en cuenta la presencia cada vez mas impactante de artistas, intelectuales y turistas del Caribe en el orden que ha llegado al orden del millar.

El Festival del Caribe no es sólo el espacio ofrecido por el pueblo de Santiago de Cuba, considerada por muchos como la Capital cultural del Caribe, a los pueblos de la región para que muestren en él, libre y espontáneamente, las ricas tradiciones creadas a los largo de muchos siglos de convivencia común. Ese espacio también es propicio para identificación de los problemas que mas preocupan a los sectores de nuestras sociedades respectivas en el orden de la historia, la economía, las relaciones sociales y marcadamente en lo que respecta a la integración cultural que propician estos intercambias artísticos.

Así, es casi pauta obligada tratar temas medulares compartidos en las comunidades académicas de varios continentes y en círculos cada vez más amplios de Nuestra América, como los de la integración, los procesos migratorios y sus consecuencias, las relaciones de nuestros países con las antiguas metrópolis y los actuales centros de la hegemonía mundial y, obviamente asimismo, todo lo concerniente a la formación y la conflictividad en que se encuentra inmersa la identidad a nivel local, regional y del conjunto de la nación continental con que soñaron los padres de nuestra independencia, a la cabeza de los cuales está y estará siempre el Libertador Simón Bolívar.

Y justamente en la agenda de las conferencias, mesas redondas y numerosos talleres y encuentros que tienen lugar, el visitante intercambiará puntos de vista acerca de estos asuntos y especialmente en el Coloquio Central “El Caribe que nos une” podrá involucrarse o intervenir con ponencias en los siguientes:

1.-las comunidades sociales venezolanas. Cultura popular tradicional;

2.-la tradición revolucionaria americana: de Bolívar a nuestros días;

. la religiosidad popular en Venezuela. La devoción a la Divina Pastora, María Lionza y José Gregorio Hernández;

3.las fuentes vitales, conceptuales y espirituales de la Revolución venezolana;

4. Nuestra América y la América indígena en el pensamiento de Bolívar y Martí;

5. Reexamen del contexto histórico y estratégico del Congreso Anfictiónico de Panamá ;

6. Martí en Venezuela. Venezuela y la Revolución Cubana;

7. la herencia venezolana de Maceo y Delmonte;

8. Rómulo Gallegos y la representación de lo venezolano;

9. Venezuela, historia, cultura y sociedad ;

10.Alejo Carpentier y Venezuela: presencia de la naturaleza venezolana en le arte y la literatura. ;

11.el poeta José Maria Heredia y Venezuela;

12.Venezuela y el Caribe: procesos migratorios y transculturación, etc.

La Fiesta delo Fuego, como también ha sido bautizado el evento es, pues, por las anteriores y muchas razones más, una ocasión única en que uno puede ponerse en contacto con los exponentes genuinos y representativos tanto de la creación artística actual como del multifacético fondo ancestral del conjunto de los pueblos caribeños, al que por historia, espíritu y derecho propio pertenece el pueblo venezolano al que se le rinde homenaje por tantos apartes sustantivos hechos a esta identidad que tanto tiempo ha permanecido sin revelarse, escamoteada, oculta por diversos motivos e intereses. Toda Santiago de Cuba, en nombre del pueblo cubano, espera ansioso que en los mencionados espacios abiertos y en aquellos otros existentes en la ciudad harán acto de presencia los exponentes representativos de las tradiciones ancestrales y de las nuevas forjadas en un pasado mas reciente; aquellos de las esferas de las artes creativas en lo artístico, lo astronómico, la artesanía y del mundo académico y de su intelectualidad. Nos gustaría que nos acompañaran el sonido de los flautas y los arrullos de Las Turas ancestrales de base ayamán; el tambor de la sierra y la costa; los exponentes del tamunangue; los salves y rezos de las fiestas de cruz de mayo y de tantos otras ricas expresiones de la fe y la devoción del venezolano, entre las que se destacan las de la Virgen de Coromoto, de El Valle, la Chinita o Chichinquirá o la Divina Pastora, junto con todo el mundo de sincretismo que envuelve los misterios de la s Montañas sagradas de Sorte en que reina María Lionza. Se disfrutarán con igual atención y respeto las manifestaciones que Venezuela toda tenga a bien llevar a la Isla, entre las que apreciamos la música llanera, el joropo, los ritmos de El Callao, las alegres gaitas y el cuatro...

En el homenaje que, en el formato de una Gala Especial, le hemos reservado a Alí Primera en el Festival, esperamos contar con artistas de talla internacional como la Chiche Manaure, José Montecano, el “Gordo” Jesús Páez, Carlos Ruiz y otros tantos intérpretes y grupos con quienes el poeta falconiano anduvo por los caminos de su patria llevando en hombros el sueño bolivariano de la unidad y la creación de una Nación que nos uniera a todos los pueblos del Río Bravo a la Patagonia para enfrentar los desafíos de entonces y hoy los de un mundo globalizante que niega nuestra identidad y pretende arrastrarnos hacia desfiladeros a los que oponemos los hijos dignos de invocar y seguir sus ideas , enseñanzas y ejemplo.



Enero 2005

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Un bongo remonta el Arauca bordeando las barrancas de la margen derecha. Con estas palabras que abren las puertas de Doña Bárbara, Rómulo Gallegos ha legado un símbolo del tránsito vital de Venezuela, siempre remontando un Arauca histórico.

Venezuela, ejemplo de autenticidad americana, en plena expansión cultural, madre nutridora de sangre nativa a las Antillas, nación mestiza, asiento bolivariano de la liberación de Nuestra América, vanguardia lúcida que forja el reconocimiento todavía imperfecto entre América Indo-Latina y Afro-Latina en el escenario privilegiado del Caribe, extiende sus brazos mediante un litoral enorme sobre nuestro mar, abrazando nuestra identidad continental.

Venezuela, enriquecida aún más en el último siglo por una vasta inmigración, ha dilatado su espíritu heroico, y remonta el Arauca de nuestros tiempos con una universalidad concordante con su indiscutible vocación bolivariana, de integración caribeña y latinoamericana, de soberanía y justicia social.

A Venezuela, a su pueblo, cultura e historia, a su alma llanera, andina y caribeña, dedica Cuba su XXV Festival de Caribe, la Fiesta del Fuego, horizonte de tambores libres, del 3 al 9 de julio del 2005, en Santiago de Cuba.



Dedicatoria a la República Bolivariana de Venezuela


Fundamentación

Venezuela es la Madre Aborigen de las Antillas. Desde la cuenca de Orinoco, se difundieron las culturas Arahuacas y Caribes a todas las islas del inmenso archipiélago caribeño. Las raíces más antiguas de la cultura cubana, y de todas las culturas antillanas, provienen de Venezuela.

Venezuela posee 2,700 kilómetros de costa al Mar Caribe, y una influencia considerable en el Caribe Sur, en donde sus comunicaciones inalámbricas, medios de transporte, y economía general están presentes en la vida de esa sub región.

Venezuela es un país étnicamente caribeño, de clara filiación afro-latina. Su experiencia de la esclavitud africana fue significativa, y el impacto de lo negro, ha sido enorme. El culto a María Lionza, es un sincretismo semejante al de la Virgen del Cobre, de gran interés para los investigadores caribeños.

Venezuela es la patria de Bolívar, de donde surge la visión de la patria singular latinoamericana. El legado histórico e ideológico del libertador al Caribe, es del más alto valor, plasmado ejemplarmente en la Carta de Jamaica, el abrazo al Haití de Petión, y su esfuerzo anfictiónico por liberar a Cuba.

Venezuela y Cuba, simbolizadas históricamente en Bolívar y Martí, cristalizan, a partir del legado común el eje estratégico de la unidad continental, al cual se vinculan los demás países latinoamericanos y caribeños. Es un legado que han retomado victoriosamente Fidel y Chávez.

Venezuela y Cuba, tienen hijos y nietos comunes en Sucre, Delmonte, Maceo, y otros héroes e intelectuales. Es como si ello fuese paralelo a su provincia común en la lengua española, y a sus tradiciones semejantes en la música campesina.

Venezuela posee una cultura artística: musical, danzaria y literaria de gran repercusión caribeña y continental. Rómulo Gallegos es una figura insigne del Caribe y Latinoamérica. Carpentier afirma su propio desarrollo a partir de su experiencia venezolana.

Venezuela ha sido trinchera y refugio para combatientes del Caribe. Ha enviado combatientes a las revoluciones cubanas, como el Brigadier José Rogelio Castillo, y Carlos Aponte, caído junto a Antonio Guiteras. Venezuela apoyó con firmeza y generosidad a la revolución del Moncada desde 1957, de ahí el primer viaje de Fidel a Venezuela. Cuba participó con combatientes en las guerras bolivarianas.

Venezuela y Cuba, en virtud de sus voluntades de soberanía y justicia social, desarrollan un profundo proceso de salvaguarda de sus culturas, ejemplo también impactante para el Caribe y Latinoamérica. La dedicación del XXV Festival del Caribe a Venezuela, enmarca valores históricos y culturales. Honrar honra. Cuba se honra al hacer este homenaje a un pueblo y a una cultura admirables.




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