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La flota negra |
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Yazmin Ross yazminross@racsa.co.cr
Periodista, escritora y guionista mexicana.
En 1993 la Organización de Estados Americanos le otorgó una beca para realizar la investigación “Marcus Garvey en la memoria colectiva de Limón”, trabajo que sirvió de base para la realización de “El Barco Prometido” y “La Flota Negra”, novela de corte histórico editada por el sello Alfaguara en noviembre del 2000. El documental ganó la IX Muestra de Cine y Video Costarricense como mejor guión, mejor documental y mejor sonido y el Festival Icaro de Guatemala, en la categoría “Centroamérica vista desde afuera”. “El barco prometido” ha participado en los Festivales de la Habana, Cartagena, Málaga y Biarritz.
(vease El barco prometido)
Viejos barcos algodoneros que recorren el Caribe tripulados por marineros negros, declamadoras que recitan en cubierta abrazadas a enormes muñecas de trapo, pasajeros ávidos de asegurarse un espacio en naves destinadas a cruzar un océano de frustraciones, son los protagonistas de esta historia, junto con la personalidad rotunda y magnética de Marcus Garvey, líder del primer movimiento negro de masas del siglo XX, antecesor de Martin Luther King, Malcolm X y los independentistas africanos.
Con sus vapores convertidos en panfletos flotantes, su debilidad por lo fastuoso y lo triunfal, Garvey encendió la imaginación de millones de descendientes africanos y dio vida a uno de los episodios más fascinantes del Renacimiento Negro de Harlem y de la diáspora africana.
Es el año de 1910, un barco acaba de atracar en el muelle de Puerto Limón. Entre muchos pasajeros desciende Marcus Mozaiah Garvey, periodista negro de origen jamaiquino, quien llega en busca de trabajo a Costa Rica. En la plantación bananera de la United Fruit, Garvey descubre que la explotación y la discriminación no es diferente de la que se vive en otros países: negros que trabajan jornadas interminables, atacados por la malaria o por las serpientes. Pero observar esa explotación no despierta en el joven otro sentimiento que el deseo de liberar y unir a los de su raza para retornar al África.
Garvey entra a trabajar como reportero con Salomón Zacarías, el editor y dueño de La Nación, el único periódico del puerto, para el cual realiza varios reportajes. Su labor de periodista lo lleva a involucrarse en las huelgas y los conflictos contra la compañía bananera, y abandonar su puesto de checador de horarios en la zona sur (por Cahuita, esos lugares). Garvey arenga a los inmigrantes afroantillanos a defender sus derechos; sin embargo, pocos días después se ve obligado a abandonar Costa Rica por asumir deudas que no le corresponden.
Harlem, 1919; Garvey ha emprendido un gran proyecto: fundar una compañía naviera, la Black Star Line. Cientos de personas, con sus ahorros en la mano, aguardan su turno para comprar acciones de la corporación. La fiscalía de Estados Unidos no ve con buenos ojos el negocio y advierte al líder negro que eso es un fraude. Garvey funda también el semanario Negro World. En Costa Rica se prohíbe su distribución pues "infunde insatisfacción en los trabajadores". La UNIA (Universal Negro Improvement Association), fundada por Garvey en 1914, pretende unificar a 400 millones de negros en el mundo, el movimiento despierta la paranoia anticomunista estadounidense, y Garvey responde: "cuando un blanco se propone hacer negocios le llaman mercadotecnia; cuando un negro lo intenta, lo llaman invasor". Sin embargo no es suficiente la buena intención, hace falta conocer el negocio; el Yarmouth, primer barco adquirido, es una chatarra que requiere una fuerte inversión monetaria antes de surcar los mares.
En la comisión legislativa con sede en Nueva York, encargada de investigar la sedición, Edgar Hoover trata de convencer a los congresistas de que Garvey es un manipulador de conciencias, un vividor y el agitador más prominente de la ciudad. El congreso destinará un millón de dólares a investigar y desestabilizar el movimiento de Garvey.
La Black Star Line pone a surcar su primera estrella negra sobre los mares: el Yarmouth, un viejo barco algodonero sobreviviente de la primera guerra mundial. En noviembre de 1919, el Yarmouth rebautizado con el nombre de Frederick Douglass (líder afroamericano en la abolición de la esclavitud) inicia su viaje hacia el Caribe, en una gira de propaganda que incluye Cuba, Jamaica, Panamá y Puerto Limón. En Puerto Limón, preocupada por la efervescencia de los trabajadores bananeros, la United Fruit pide a las autoridades bloquean el desembarco del Yarmouth.
Garvey mantiene una relación cercana con dirigentes de varios países de Centroamérica y África. En abril de 1921
realiza una gira por el Caribe, en el momento más importante de su carrera, cuando tiene reunidos a seis millones de seguidores en todo el mundo y ha sido investido como Presidente Provisional de Africa. En Limón es recibido de manera apoteósica en el estadio de fútbol que entonces era una plaza abierta. La compañía bananera mantiene un doble juego con el movimiento de Garvey, por un lado brindar facilidades para que los trabajadores bananeros se concentren en Limón y por otro crear divisiones entre los sindicatos y el Universal Negro Improvement Association, UNIA.
En Estados Unidos, donde se asienta Garvey, hay demasiados conflictos de interés en juego. El jefe del Bureau of Investigation y la Fiscalía de los Estados Unidos realiza numerosas maniobras para frentar los movimientos de agitación racial y el ascenso de los partidos comunistas, ante el triunfo de la revolución soviética. Por la capacidad de convocatoria de Garvey, su movimiento es uno de los más temidos y perseguidos.
El espionaje ha surtido efecto, en enero de 1922 arrestan a Garvey; se le acusa de usar el correo para propósitos fraudulentos; obtiene libertad condicional. Las audiencias del juicio por fraude inician en mayo de 1922. Ningún abogado, treinta testigos y muchos intereses en contra de Garvey. El 23 de junio de 1923, el líder negro es condenado a cinco años de prisión. Al salir del juzgado dice:
Traté de existir en el mar. Fundé una naviera. Quise soltar las amarras y los barcos me ataron. Me obstiné en llevar a los míos a la otra punta, pero me resistí a hacerlo solo. Hubiese sido tan fácil hacerlo solo. Inventamos tantas cosas y fuimos incapaces de inventar algo contra la mala fe y la mezquindad. Quizá no estamos preparados para la grandeza. Nos faltó mística, tenacidad y convicción.
La historia del movimiento no acabaría con la detención, la semilla estaba germinando. Entre otros, Daniel Roberts, Charles Bryant, en Limón, se encargaría de preparar el terreno para fundar el Liberty Hall, la división número 300 del movimiento de Garvey, el salón que todos hoy conocen con el nombre del Black Star Line y que ha sido tan importante para la comunidad a lo largo de todo un siglo.
África para los africanos
Nacido en 1887, St. Ann, Jamaica, Marcus Moziah Garvey se yergue como uno de los principales idealistas de raza negra. Descendiente maroon, llevaba en la sangre el orgullo y la pasión por la libertad. Sueño que su padre, un maestro masón, había iniciado pero no pudo concretar. A los catorce años, Marcus Garvey se va con su padrino y tutor, Alfred Burrowes, como aprendiz de tipógrafo. Es en la imprenta donde el muchacho comenzará a interesarse en los asuntos políticos y sociales, aunado al amor por la lectura transmitido por su padre y perpetuado por Mr. Burrowes. En 1906, Garvey llega a Kingston en busca de mejores perspectivas, allí trabaja como oficial de imprenta en la P.A. Benjamin Limited. Su primera experiencia en organizaciones laborales ocurrió en 1908, los impresores se fueron a huelga en demanda de mejores salarios, pero la gestión no prosperó y Garvey perdió el empleo. En 1910 se trasladó a Costa Rica, su trabajo en la bananera lo motivó aún más a cumplir sus ideales. Al salir de Puerto Limón se dedicó a viajar por Panamá, Ecuador, Honduras, Nicaragua, Colombia y Venezuela, para observar las condiciones de vida de los trabajadores negros. Con la misma intención viajó a Londres en 1914, allí descubrió su pasión por la cultura e historia africana. Ahora su interés estaba centrado en los afroestadounidenses. Regresó a Jamaica en 1914, estaba convencido de que la unión era la única vía para liberar a la raza negra. Ese mismo año funda la UNIA (Universal Negro Improvement Association) y la Conservation Association and African Communities League. A él se debe la frase famosa "África para los africanos". Los objetivos de la asociación eran: promover el espíritu, la dignidad y el amor por la raza; ayudar a los necesitados; educación en todos los niveles para los niños y jóvenes negros; establecer intercambio comercial e industrial con todos los países del mundo.
En 1916, Garvey emigra a Estados Unidos. En 1920, la asociación contaba con más de 1 100 oficinas en cuarenta países. En 1927 es deportado a Jamaica, invirtió entonces todos sus esfuerzos en consolidar la UNIA en una organización mundial. Después se dedicó a escribir y a pronunciar discursos. Murió en 1940, en Inglaterra.
En La flota negra , Yazmín Ross nos introduce en el problema del racismo y rinde un homenaje a los idealistas que creen en lo imposible. Con una extraordinaria labor de investigación como sustento, la novela nos presenta seres complejos en los que la autora logra matices sobresalientes, como el contraste de actitudes en el protagonista a lo largo de la narración (nos muestra a un Marcus Garvey que transitaba fácilmente de la transigencia al despotismo y de la sencillez a la megalomanía). Al mismo tiempo, la novela describe nítidamente imágenes y escenarios, apoyándose en técnicas formales como la entrevista, crónica y reportaje, que evidencian la vena periodística de Ross y permiten al lector navegar por distintos ángulos del relato. Los cronistas irrumpen de pronto en la novela para relatarnos los acontecimientos: la abuela que después de cincuenta años conserva las acciones de la Black Star, el baby sitter de los muertos, el profesor de piano, y muchos más, cada uno con su propio testimonio y los recuerdos vivos de este barco fantasma que sigue surcando las aguas del Caribe.
Junio de 2005
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